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Heisenberg, no es el protagonista de una serie.

Aunque para muchos lo será siempre, el alter ego narcotraficante del bueno de Walter White en la magistral serie Breaking Bad, y para la mayoría fue un físico alemán que anduvo detrás de la bomba atómica, sin éxito por suerte, para mí desde hace ya unos años Heisenberg suena a la mejor banda de rock de Tenerife. Apoteósico concierto el de anoche en el Lone Star santacrucero del gran Mariano, el último romántico; y cuarta vez que los veo en directo, cuando parecía difícil que superaran su paso por el Volcano Fest del Aguere el año pasado, lo volvieron a hacer, en una hora larga de rock metalero, contundente y sin concesiones, con un repertorio total de canciones propias. Al éxito de la noche contribuyeron, no podría no nombrarlos, los grancanarios The Polen, muy buen nivel, y no hay duda, el rock canario de producción propia sin covers ni tributos goza de muy buena salud -el de versiones también, no se me enfaden algunos-, no tanto de público y de locales donde tocar, con queja incluida de los propios Polen.
heisenberg
Pero por favor, volviendo a los Heisenberg, si alguien me escucha ahí afuera, en el ciberespacio o en el mundo real, avisen a los productores musicales, llamen a los promotores de conciertos para que escuchen a este grupo, póngales un buen estudio, unas horas de trabajo, con algún retoque estético, denles escenarios grandes y muchos decibelios, y de seguro no los defraudarán. Porque si existe la palabra “infravalorados” es para calificar a grupos como Heisenberg, si en lugar de ser canarios fueran de Donosti, de Zaragoza o de Badalona, estarían girando todo el año.  Aún estoy alucinando con la canción con la que acabaron el concierto de anoche -le pregunté el título a uno de sus guitarras pero se me ha olvidado-, sin menospreciar el resto del repertorio del nuevo disco que presentaban.
volcano
Canciones propias, todas en inglés, rock duro y entrega total, ¿qué más se puede pedir? Desde su vocalista, con voz especialísima y poderosa, que pareciera que ha nacido para cantar en un grupo heavy, pasando por su batería haciéndose notar, como su bajista, imprescindible ella, para acabar con sus dos guitarras, columna vertebral del grupo, mucha calidad, con aires de Nirvana por momentos, pidiendo a gritos un sonido a campo abierto, donde vive el rock más auténtico. Y al final te quedas pensando que este grupo puede dar más, mucho más, a poco que les pongan unas mínimas condiciones. En serio, no estoy exagerando, y los que me conocen en otras facetas bien saben que soy más de dar palos -metafóricos- que de regalar flores, pero este grupo vale la pena, así que escúchenlos, en youtube o spotify, descarguen sus canciones, o escríbanles por facebook, seguro que tienen discos, y síganles la pista allá donde toquen. Y para ellos, los cinco Heisenberg, no desesperen, continúen así y noches más grandes llegarán.

Eloy Cuadra, escritor y activista social, que a veces va a conciertos de rock.

bateria

bajo

2 Comentarios

  1. Excelente crítica a los Heisenberg, una banda vibrante que merece reconocimiento.